Perteneciente a una de las dinastías de artistas más influyentes del siglo XIX, nace en Madrid en 1852. Se formó con su padre, Federico Madrazo, y en la escuela superior de pintura de la Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Uno de los periodistas más importantes de la primera mitad del siglo XX, realizó crónicos de viajes, multitud de entrevistas, escribió la biografía Juan Belmonte, matador de toros y en su exilio el libro de relatos A sangre y fuego.
Escritora nacida en Camagüey (Cuba), hija de padre sevillano, capitán de navío, y madre criolla, perteneciente a una adinerada familia.
Joaquín Dicenta nació en Calatayud en 1862. Hijo de militar, pasó su infancia entre Madrid y Alicante, hasta que, muerto su padre, ingresa en la Academia de Artillería de Segovia (1878), de la que es expulsado a los pocos meses.
Dramaturga sevillana del siglo XVI, considerada la primera mujer en publicar una obra dramática en el Siglo de Oro de la que se tenga constancia.
Pintor y restaurador, nació en Valencia en 1845. Su padre, también pintor, le enseñó el oficio, dando origen a una saga de pintores. A los doce años realizó sus primeras obras.
Escritora y editora, Esther Tusquets Guillén, nació en Barcelona, en 1936.
Naturalista, oceanógrafo y profesor comprometido con la ciencia, la educación y el pensamiento liberal
Pedagoga e inventora de origen leonés, pero que vivió toda la vida en Ferrol
Francisco Valdés Nicolau en 1910 se trasladó a Madrid, donde empezó la carrera universitaria de Derecho, aunque paralelamente acudía a clases en la Facultad de Filosofía y Letras. En la capital participó en tertulias y cenáculos literarios donde conoció a figuras emblemáticas de la literatura española, en gran parte, escritores de la llamada generación del 98 y novecentistas, y luego vanguardistas.
Escritor, periodista, arqueólogo y sociólogo extremeño, nació en Villafranca de los Barros, localidad a la que siempre se sentiría muy unido.
Dramaturgo y libretista madrileño, hijo del famoso Mariano José de Larra, disfrutó de un enorme éxito en la segunda mitad del siglo XIX, cuando fue uno de los autores teatrales y de zarzuelas más representados y aplaudidos, aunque hoy ha quedado olvidado en parte ensombrecido por el enorme influjo de su padre.