Orígenes y formación artística
Ramón Casas i Carbó nació el 4 de enero de 1866 en Barcelona, en el seno de una familia acomodada: su padre había hecho fortuna en Cuba y su madre provenía de una familia textil próspera. Desde joven mostró un marcado interés por el dibujo, abandonando temprano los estudios académicos para formarse en el taller del prestigioso Joan Vicens.
En 1881, ya siendo adolescente, cofundó la revista L’Avenç y viajó por primera vez a París junto a su primo Miquel Carbó. Allí asistió a la academia de Carolus-Duran y más tarde a la Académie Gervex, actuando incluso como corresponsal de L’Avenç desde la ciudad.
Durante su estancia en París, Casas fue influenciado por figuras clave del impresionismo como Manet, Whistler y Degas. En 1883, expuso un autorretrato vestido de flamenco en el Salon des Champs-Élysées, ganándose el acceso privilegiado como miembro de la Société des Artistes Français.
París, Els Quatre Gats y la consolidación del modernismo catalán
De regreso a Barcelona, expuso su obra junto a Rusiñol y el escultor Enric Clarasó en la Sala Parés en 1890. Estas obras iniciales combinaban el academicismo con un enfoque impresionista, anticipando el advenimiento del modernismo catalán. Fruto de la gran amistad que le unía al pintor y dramaturgo, y de los viajes que realizaron juntos, se publicó Por Cataluña (desde mi carro), que recopilaba textos de Rusiñol y dibujos de Casas. Desde París, juntos escribieron e ilustraron una serie de artículos para el periódico La Vanguardia, que fueron posteriormente publicados bajo el título Desde el Molino.
En los años 90, Casas ganó fama internacional con exposiciones en Madrid (1892–1894), Berlín (1891–1896) y en la Exposición Universal de Chicago (1893). Con Rusiñol, Romeu y Utrillo fundó en 1897 la célebre cervecería Els Quatre Gats en Barcelona, un lugar cultural inspirado en Le Chat Noir de París, en el que se fundó también la revista Pèl i Ploma.
Dos de sus obras más emblemáticas de este período fueron Ramón Casas y Pere Romeu en un tándem (autorretrato en bicicleta) y su reemplazo posterior por la versión en automóvil, símbolos del progreso y la modernidad.
Casas destacó como retratista de la élite intelectual y política de España (Albéniz, Unamuno, Sorolla...) con más de 200 retratos realizados entre 1899 y 1909. También se destacó por su habilidad para capturar escenas de la vida cotidiana y eventos contemporáneos, como en sus pinturas de corridas de toros o procesiones.
Entre sus obras más dramáticas y conocidas destacan Garrote vil (1894), que representa una ejecución pública en Barcelona, y La carga (1899), que recrea una represión durante una huelga. Ambas demuestran su compromiso con la crónica social de su tiempo.
Consagración y legado
Como diseñador gráfico, fue un pionero del cartel publicitario de estilo modernista, conocido como el Chéret catalán. Diseñó carteles famosos como Anís del Mono (1898) y para Codorníu, que se han convertido en iconos visuales de la época. Su estilo se caracterizó por composiciones claras, con figuras dominantes sobre fondos neutros, la tipografía integrada en la imagen y el protagonismo de las mujeres en su obra con elegancia, dinamismo y cierto aire de modernidad. Su trabajo anticipó lo que después sería la publicidad moderna, en la que el arte y el consumo se fusionaban.
Fue condecorado con la Legión de Honor de Francia y consolidó su reputación como uno de los mejores retratistas de la burguesía catalana. En 1908 realizó un viaje significativo a Estados Unidos y Cuba, cultivando una amistad con el millonario Charles Deering, quien le encargó diversas obras.
A partir de 1910 continuó viajando por Europa (Francia, Holanda, Hungría, Austria, Italia) y participó en exposiciones junto a contemporáneos como Rusiñol y Clarasó en la Sala Parés. También residió alternadamente en Barcelona, Sitges, Caldetas y Tamarit.
Falleció el 29 de febrero de 1932. Casas es recordado no solo por su arte, sino por su papel como cronista visual del cambio de siglo, integrando moda, tecnología, cultura popular y vida bohemia en una mirada moderna que rompía barreras entre alta y baja cultura.
(Departamento de Bellas Artes y Cartografía)