Juan de Villanueva, del Museo al Observatorio.

Exposición
Juan de Villanueva, del Museo al Observatorio.
Imagen
Juan de Villanueva, del Museo al Observatorio
Horario

del 27 de septiembre al 11 de diciembre de 2011

entrada libre, aforo limitado.

Juan de Villanueva, del Museo al Observatorio. El lugar como condición y como inspiración es el título bajo el cual se presenta este mes de octubre una selecta muestra de diez obras de Juan de Villanueva pertenecientes al fondo de la Biblioteca Nacional, seleccionada por Pedro Moleón (Profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid). Dicha muestra, objeto del ciclo La Pieza del Mes de octubre, puede visitarse hasta el 16 de enero de 2012 en el Museo de la BNE (Sala Memoria del Saber).

La colección de catorce planos originales del arquitecto Juan de Villanueva que se conserva de la Biblioteca Nacional es miscelánea. Otras instituciones madrileñas tienen en sus fondos obras de temáticas más unitaria. Por ejemplo, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando posee planos que corresponden sobre todo a sus tiempos de estudiante en la propia corporación, en Roma y en Córdoba y Granada. El Archivo General del Palacio Real de Madrid conserva dibujos de su labor como arquitecto mayor de Carlos IV y de la Real Familia. El Archivo de Villa tiene en sus expedientes de licencias todos sus dibujos para obras de particulares en Madrid y otros relacionados con su labor como arquitecto municipal. Sin embargo, los de la Biblioteca Nacional tienen diferentes procedencias y tratan temas variados. Destacan en ella, por singulares en la producción de Villanueva, planos topográficos con un enorme interés paisajista, croquis o apuntes ligeros, con el interesantísimo en el que aparece una solución de proyecto no realizada para el oratorio del Caballero de Gracia, en el que la mano del arquitecto comienza a tantear la solución que finalmente se construirá, y el proyecto para Ruidera, en La Mancha, de una fábrica de pólvora, también muy especial entre sus obras. Su mejor discípulo, Isidro Velázquez, atesoró y anotó muchos de los planos del maestro. De la larga colección que formó proceden la mayoría de los reunidos por la Biblioteca Nacional

Bajo el mismo título, Pedro Moleón impartirá una conferencia programada entre las actividades de la Semana de la Arquitectura de 2011, el día 6 de octubre a las 18.30.

Villanueva tiene para la historia de la arquitectura española un perfil singular y sin paralelo posible entre sus contemporáneos, ya que en su formación están presentes sucesivamente las enseñanzas de la Academia de San Fernando, la lección de la Roma antigua y moderna, la influencia anglopalladiana y la lección de El Escorial.

Pero también, además de esos rasgos de época, hay otras influencias que sus dos mejores obras, los edificios del Museo del Prado y el Observatorio Astronómico de Madrid, comparten con las mejores arquitecturas de todos los tiempos: las razones de utilidad y solidez a las que Villanueva somete su concepción y la consideración del lugar como condición y como inspiración para el proyecto.

El genius loci, divinidad tutelar y protectora de un sitio, el espíritu oculto y latente de un lugar, parece tener una importante influencia tanto física como anímica en la concepción de esos dos edificios de Villanueva, creados para la topografía racional y emocional que les sirve de base. De este modo se hace patente que su arquitectura no nace por adaptación o subordinación al medio, sino por adición, con conciencia de estar modificando con su sola presencia el significado anterior del suelo vacante sobre el que se eleva.

En el diálogo que se establece entre lo dado y lo puesto, el lugar como condición y como inspiración explica y da sentido a la arquitectura y ésta, a su vez, cualifica el lugar con su presencia, le aporta un mayor valor en nuestra estimativa y una identidad que lo hace singular e irrepetible.

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