Venecia. Río y palacio

"Las piedras de Venecia"

Pocas urbes han ejercido tan poderoso influjo sobre artistas y viajeros como Venecia, desde Durero a Proust, hasta el punto de convertirse, a finales del siglo XIX, en canon estético para un sinnúmero de corrientes de cuño posromántico: desde el simbolismo al decadentismo, pasando por ruskinianos y nietzscheanos. Este cliché de Venecia desatará la reacción del Futurismo, que en 1910 lanza desde el campanario de la Plaza de San Marcos 800.000 octavillas del manifiesto Contro Venezia passatista.

El joven Mariano Fortuny transcurriría allí los restantes sesenta años de una vida retirada entre el Palacio Martinengo y el Orfei-Pesaro que hoy lleva su nombre.