Vita Christi

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Vita Christi

«[...] Preïcant lo Senyor en Jerusalem, s’esdevengué que una gran senyora molt heretada, singular en bellea e gràcia sobre totes les dones de l’estat seu, franca de senyoria de pare e de mare, car ja eren morts, deixant a aquella grans riquees e abundància de béns, ab tot tingués un germà e una germana, ella era la principal senyora e major de tots, e veent-se així lliberta en la joventut sua, sens negun reprenedor, havent la propia voluntat per llei, seguía tots els apetits sensuals, no entenent sinó en delits e plaers de sa persona, en arreus i novitats, e res no li era difícil, puix tenia què despendre, car l’abundància de riquees en persona jove és gran ocasió de pecar, segons testifica Salamó.

E aquesta senyora era gran festejadora e inventora de trajos. Tenia cort e estrado en casa sua on s’ajustaven totes les dones jóvens entenents en delits e plaers, e aquí es feien festes e convits tots els dies. E com en tals coses la fama de les dones no pot perseverar sancera, encara que les obres no sien males, les tals demostracions donen e sospita de mal e llicència als mals parlers de jutjar e condemnar la vida de tals persones, que més pensen en
contentar la voluntat desordenada que no en conservar la fama [...]».

 

«[...] Predicando el Señor en Jerusalén, ocurrió que una gran señora de buena casa, singular en belleza y gracia por encima de las demás mujeres de su estado, huérfana de padre y madre, pues ya habían muerto los dos, dejándole grandes riquezas y abundancia de bienes, aunque tenía un hermano y una hermana, ella era la principal señora y la mayor de los tres, y viéndose así, tan libre y tan joven, sin nadie que la reprendiera, disponiendo de su voluntad como única ley, seguía sus propios apetitos sensuales, no entendiendo sino de deleites y placeres, de adornos y novedades, y nada le era difícil, pues tenía de qué desprenderse. Sin embargo, la abundancia de riquezas en personas jóvenes es una gran ocasión de pecar, según asegura Salomón.

Y esta señora era amiga de las fiestas e inventora de vestidos. Tenía corte y estrado en su casa donde acudían todas las jóvenes que compartían con ella deleites y placeres, y allí se daban fiestas y convites todos los días. Y como en tales casos la fama de las mujeres no puede perseverar entera, aunque las obras no sean malas, son demostraciones que dan qué hablar y sospechar a los murmuradores encargados de juzgar y condenar la vida de tales personas que antes piensan en dar contento a su voluntad desordenada que en conservar su fama[...]».

Autores
Villena, Isabel de
(1430 - 1490)
Fecha
1497
Notas
Texto leído en el Día de las escritoras 2017