Hoyos y Vinent, Antonio de

Dominio Público

Hoyos y Vinent, Antonio de

ca. 1885
1940
Imagen
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Lugar de nacimiento
Madrid
Categorías
  • Novelistas

Escritor nacido en Madrid, su padre era Grande de España y él llegaría a heredar el título de marqués de Vinent, lo que contrasta con sus simpatías anarquistas, de igual modo que su pasión por el lujo y la exuberancia redoblaron el escándalo que su abierta homosexualidad produjo en la España de principios de siglo. Flamboyante y siempre cargado de joyas, a las que unía un coqueto monóculo que tan pronto utilizaba en el ojo derecho como en el izquierdo, su figura dejó huella en una época de bohemia que gracias a su fortuna personal él pudo disfrutar en toda su libertad sin tener que sufrir las carencias usuales de sus compañeros de andanzas.

'Aunque fue un personaje popular, algunos datos básicos de su biografía permanecen desconocidos. Por ejemplo, no sé sabe con exactitud la fecha de su nacimiento ni de su muerte, y para algunos estudiosos su sordera fue de nacimiento, mientras que otros la atribuyen al sarampión que sufrió. Lo que sí se sabe es que estudió con los teresianos de Viena, ciudad en la que su padre era embajador. Allí coincidió con el futuro Alfonso XIII y aprendió un sistema de signos que le permitió comunicarse incluso con personas de diversas nacionalidades. Más tarde prosiguió sus estudios en Oxford y Madrid.

Sus primeros pasos literarios no hacían presagiar el camino que iba a seguir su literatura, excesiva y morbosa, pues su primera novela, Cuestión de ambiente (1903), escrita con apenas veinte años, reflejaba una fuerte influencia del padre Colona y tuvo un prólogo de Emilia Pardo Bazán. Se trataba de un retrato de la aristocracia de la época con un tono de moralismo crítico, lo que no impidió que fuera esta misma clase social la base de sus lectores.

En los primeros años del siglo combinó una gran actividad social y creativa, escribiendo una la obra de teatro Un alto en la vida errante (1904, junto a Ramón Pérez de Ayala) y la dirección de revistas como Gran Mundo Sport. En 1909 se produjo un cambio radical en su estilo con la publicación de la novela Los emigrantes, en la que ya se deja ver la influencia del decadentismo tan en boga en Europa. Huysmans, D''Annunzio​ y Oscar Wilde se convierten en sus modelos, aunque su calidad literaria nunca estará a la altura de estas figuras esenciales de la literatura moderna.

Atracción por los bajos fondos

Pero pese a que su obra no haya soportado bien el paso del tiempo, en su momento logró gran notoriedad con títulos como La vejez de Heliogábalo (1912) y especialmente con El monstruo (1915), tenido como su mejor producción.

Su habitual colaboración en El cuento semanal, publicación dirigida por Eduardo Zamacois, le encuadra en una generación de prosistas que en su momento tuvieron un gran impacto social. Su amplísima y algo descuidada obra se caracterizaba por lo extravagante, lo macabro, a veces llegando a lo grotesco. Para sus defensores, se trata de uno de los introductores de lo fantástico en la literatura española, efectista pero en sus momentos más inspirados también evocador.

Su atracción por los bajos fondos le llevó no solo a espiar la miseria ajena, hipnotizado por el crimen y el peligro, lo que le causó más de un disgusto, sino que también plasmó en su obra lo que veía cada noche en los arrabales. Así nacieron cuentos como los recogidos en Las ciudades malditas (1922).

Durante los años 20 inició su declive, tanto de prestigio como físico, convertido más que en un figurín en un figurón.

Y aunque probó suerte en una mezcla de ensayo y poesía en obras como El secreto de la vida y de la muerte (1924), parecía que su momento había pasado.

Sin embargo, con la llegada de la República pareció recuperar el ímpetu y participó con fervor en el nuevo escenario político. Ya ostentando el título de marqués, se afilió al anarquista Partido Sindicalista, colaboró activamente en su órgano oficial, El Sindicalista y publicó obras propagandísticas como ¡Comunismo! El comunismo a través de los bajos fondos madrileños (1933).

Poco se sabe sobre su papel durante la Guerra Civil, aunque sus condiciones físicas parecen descartar que fuera muy activo. En cualquier caso, en 1939 fue detenido y acusado de rebelión. Casi ciego y muy deteriorado, nadie de su familia ni de sus amigos aristocráticos intercedió por él, muriendo un año después en la cárcel.

 

(Servicio de Información Bibliográfica)

 

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Cronología

1895

Traslado a Viena y estudios en el Theresianum

1909

Introduce el decadentismo en España con Los emigrantes

1922

Publica la colección de cuentos Las ciudades malditas

1940

Fallece en la cárcel de Porlier