"Esta exposición nos propone que miremos al mismo tiempo dos obras de Valeriano, el pintor, una de las cuales es un retrato que hizo a su hermano Gustavo Adolfo, el poeta. No es el retrato por antonomasia del romanticismo español que acabaría figurando en los poco románticos billetes de banco, a los que el poeta se refirió amargamente en una de sus rimas, sino otro, un apunte a lápiz en la hoja de un álbum de viaje, concretamente el que ambos hicieron a Veruela, hoy mítico y célebre.
En el cuadro vemos a un carlista. El carlista fue en el siglo XIX un tipo más, como el bandolero, el majo, el chispero, el torero. Así, pues, se nos propone en esta exposición un cuadro importante de su autor, con su empaque y su ambición, y un boceto, apenas una nota íntima, familiar, en el taller de su vida cotidiana."