Los códices más antiguos que se exhiben en la exposición son el precioso Evangelistario Benedictino del siglo XI (ms. Vitr. 20-6), conservado en la Biblioteca Nacional de España, y el Sacramentario de Brescia (ms. 39.3), fechado entre los siglos XII y XIII. Ambos confluyeron en los fondos de la Sacristía Sixtina quizás como legado de un prelado de la corte papal, pero no fueron producidos en Roma.