Jorge Juan y Antonio de Ulloa
Jorge Juan y Antonio de Ulloa inauguran la etapa más brillante de las expediciones científicas, la de la Ilustración. Marinos y científicos, forman parte de la expedición científica hispano-francesa (1735-1746) organizada por la Academia de Ciencias de París y de la que también formaban parte La Condamine y el naturalista Jussieu, y cuyo objetivo era medir el arco del meridiano terrestre en el Ecuador para dilucidar la verdadera forma de la Tierra y sus exactas dimensiones. Terminaron explorando, cartografiando y fortificando toda la costa del Pacífico, desde Panamá hasta Chiloé.
Jorge Juan destacó en varias disciplinas: náutica, construcción naval, física, astronomía, geografía y cartografía. Fue además espía, diplomático, profesor, académico. Creó el Observatorio Astronómico de la Isla de León, Cádiz. Similares conocimientos poseía Antonio de Ulloa, que perteneció a las Academias de Ciencias de Inglaterra, Francia y Suecia. Ulloa recorrió Europa con instrucciones reservadas para la adquisición de informes técnicos y científicos y ocupó cargos profesionales, organizativos y políticos.
Los informes de la expedición se publicaron en dos obras diferentes. La "Relación histórica de viage…" contiene en cuatro volúmenes las descripciones de los reinos del Perú y de sus particularidades: folklore, comercio, geografía, arqueología, historia natural, etc. Las “Observaciones astronómicas y físicas” se publicaron en volumen aparte. El copernicanismo (“sistema dignamente condenado por la Iglesia”) de la obra le creó a Jorge Juan un problema con la censura de la Santa Inquisición, resuelto con una solución de compromiso, que el lector avisado sabía leer entre líneas: "…pero aunque esta Hipótesis sea falsa…"
Las noticias e informaciones relativas a la situación política del Virreinato tenían carácter reservado, y se publicaron malévolamente en Londres en 1826 con el título de "Noticias secretas de América".
